A mi me gustaría creerla, como a todos aquellos que vagan por el mundo encontrando esperanza en las esquinas. Y quienes dicen que se olvida con el tiempo, hoy les doy la razón, a pesar de que aun sigo esperando que venga una ráfaga de viento que se lleve mis recuerdos. Puede que se empiece a olvidar cuando hayan dado tantas vueltas las agujas de reloj, que te preguntes si algún día quisiste, y si sabes lo que es eso. Y que ya hayas olvidado cuando no te importen las respuestas o pierdas la esperanza, o tal vez cuando solo queden dudas.
Podríamos decir que ha dejado de querer de tener la responsabilidad de lo que pueda pasar, que ya no cree que se pueda adivinar el futuro, o que ya no le quedan ganas de intentarlo. Podríamos decir que tal vez piense que lo que es aun peor de la ausencia de libertad, es el no saber si se tiene. Y también podríamos omitir el matiz de que siga pensando que hace todo lo que esta en su mano, a pesar de que no consiga nada a cambio.
Aun le quedan muchos años, pero en lo seguro que nunca cambiara es en no rendirse, por lo que todavía no se si cuando acabe su existencia podre afirmar que la pregunta que le atormentaba hace años le dio respuesta, o la seguirá haciendo en la nada, o en donde quiera que este.