Estaba desconcertada respecto a asumir las palabras que iba a decir a continuación, no sabia si con tercera persona o con su misma persona, aun ignoraba con la franqueza con la que iba a afrontar sus pensamientos. Y por enésima vez ha de decir, que opto por la opción mas fácil.
Fracciones perfectas era lo que ella veía al verle, en el brillo de sus ojos veía el reflejo de los suyos, y en sus ojos lo que único queda últimamente es la nostalgia de todo lo que pudo haber sido. Recuerda mucho mejor que otras cosas, el pensamiento que tuvo aquel día, la absurda idea que evadió su cabeza y le hizo decir que cometería todos los errores que había cometido hasta entonces, para que no hubiera ninguna posibilidad de que alguien le robara ese momento. Posiblemente la razón de que años después siga pensando lo mismo, es que puso tanto empeño en parar ese momento que se negó al avance del tiempo. Pero las justificaciones son realmente inútiles, si no tienes a alguien a quien justificarte, pero sabia que por mucho tiempo que pasara, siempre quedaría alguien, siempre podría explicarse porque se hizo eso a ella misma. Y la excusa que predominaba su cabeza hoy, es que pensó que tenia tiempo, y en cierto modo tiempo tenia, de lo que carecía era del saber de que no todo depende de una misma.
Pero desgraciadamente, hoy sigue siendo demasiado soñadora, demasiado ilusionada, al fin y al cabo demasiado joven, para pensar que de todos los años que le quedan, no querrás pasar ni un día con ella, como un día hace ya mucho tiempo, quisiste.
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